Sant Joan!
Oye, que morriña me invade. Nostalgia. Estas fechas de Sant Joan, siempre han sido especiales para mi. En épocas adolescentes, acabada la escuela, nos habíamos trasladado toda la familia ya al lugar de veraneo y reencontraba por entonces a la pandilla. Era pues esta verbena, el primer guateque y el primer “achuche” de la temporada tras un duro invierno urbano. Recientemente ya, Sant Joan era para mi el momento de una escapada en solitario a la tierra siempre mágica para mi, de Menorca. Las fiestas de Ciutadella, eran el marco adecuado para soltar todas las tensiones y nervios acumulados. En 3 días de correr, gritar o saltar, uno hacía “bogada” o lavado del alma y regresaba a casa como nuevo. Ciutadella y sus cavalls, permitían soltar toda esa adrenalina y liberarse de todos los condicionantes por un tiempo. Es una costumbre que siempre he considerado muy terapeutica y no dejo de aconsejarlo. Es por ello que en el día de hoy, en el que no tengo previsto ningún guateque, ningún achuche ...