La Nana
Ha pasado un duro invierno. Ha soportado mi alejamiento silenciosamente, sin quejarse. Yo no he podido estar por ella como otros inviernos. No he podido pasearla,acariciarla. no he pasado horas con ella, como haciamos en esas puestas de sol rojo que se dan las tardes de diciembre.
Y ella, muda en el puerto, esperaba triste. Aguantaba lluvias y vendavales, polvo y suciedad en cubierta y algas bajo ella.
Cuando me acerqué a verla hace un mes, me dió pena. Sentí su abandono. Le pedí perdón y le quise explicar, pero élla, apartó la vista, despechada. La acaricié, pero élla me ensució la mano. Y al ponerla en marcha... no quiso. Se negó. Me reprochaba que me hubiera dedicado más a las obras de mi casa nueva que a ella. Se sentía desplazada. Yo sabía que tenía razón, así que... no pude responderle. Bajé la cabeza y me limité a meterme en su interior y revisar sus tripas.
Esta mañana, con un sol esplendido, le he llevado una preciosa bateria nueva. Me ha sonreido. Hemos preparado un buen baldeo. Le he rascado con su cepillo preferido hasta que he roto el mango. Le he enjuagado las lágrimas con una suave balleta sobre los cristales del parabrisas. Le he prometido una buena capa de barniz y un buen pintado de bajos.
Esta mañana, hemos salido juntos a navegar y me ha contado lo que me había echado a faltar. Su motor Mercedes de 73 caballos, sonaba alegre hoy. Esta es mi Nana!
Y ella, muda en el puerto, esperaba triste. Aguantaba lluvias y vendavales, polvo y suciedad en cubierta y algas bajo ella.Cuando me acerqué a verla hace un mes, me dió pena. Sentí su abandono. Le pedí perdón y le quise explicar, pero élla, apartó la vista, despechada. La acaricié, pero élla me ensució la mano. Y al ponerla en marcha... no quiso. Se negó. Me reprochaba que me hubiera dedicado más a las obras de mi casa nueva que a ella. Se sentía desplazada. Yo sabía que tenía razón, así que... no pude responderle. Bajé la cabeza y me limité a meterme en su interior y revisar sus tripas.
Esta mañana, con un sol esplendido, le he llevado una preciosa bateria nueva. Me ha sonreido. Hemos preparado un buen baldeo. Le he rascado con su cepillo preferido hasta que he roto el mango. Le he enjuagado las lágrimas con una suave balleta sobre los cristales del parabrisas. Le he prometido una buena capa de barniz y un buen pintado de bajos.
Esta mañana, hemos salido juntos a navegar y me ha contado lo que me había echado a faltar. Su motor Mercedes de 73 caballos, sonaba alegre hoy. Esta es mi Nana!
Comentarios
Espero "hacerme mío" el Blauet, mañana "toca" pulir casco... en fin, muchos recuerdos a la Nana!!!
Esta mañana, como todas las mañanas, lo primero que hice al levartar mi persiana fué mirar el mar ... ese mar mio ( y que no se enfaden los catalanes, pero el de Málaga es mio !!) que tanto amo, y lo he visto más azul, más transparente y más sereno que ayer, se veía más intenso...
Hasta aquí ha llegado la alegría de la Nana !!!!
Peeeeeeeeeeeeeeeeero... más se siente la emoción de su dueño...jeje
No me la abandones más , eh ??
Un beso para los dos .