Somos?
Tonto es aquel que hace tonterías, decía la madre de Forrest Gump. Aunque es muy discutible. ¿La acción comporta naturaleza?
Tery es mi teripuerta. Ojo. No soy disxélico; es solo una forma de reducir peso y gravedad a una actividad clínicamente sospechosa.

Tery me dice que quizás debiera revisar mi asertividad. Glups! Y no contenta con eso, me hace notar el peso de la vanidad en mí. Más Glups!. Vanidoso y poco asertivo. Ay! Golpe bajo. No puedo negar que me sorprende. Además dicho en pocos minutos. Eso sí. Muy asertiva ella. Ale. Jarro de agua fría y a correr. Uf!
Y voy yo y le pago por decírmelo! Y encima ella, va y lo cobra!
Bromas aparte, la reflexión que me provoca es si realmente soy poco asertivo o acaso es simplemente cierto en algunas ocasiones y en acciones aisladas. Soy vanidoso de fábrica o es un accesorio de quita y pon que me instalo cual plug-in, de vez en cuando?
Estamos de nuevo ante el tan debatido tema de las etiquetas que nos gusta poner a todo para sentirnos cómodos y todos lo hacemos. Nuestro cerebro busca economizar e identificar el entorno que le afecta. Recordemos que siempre buscamos la eficiencia energética y por tanto, intentamos definir patrones y etiquetas para no tener que pensar de forma continua si puede ser evitado. Eso cansa mucho. La solución: Etiquetar.
Evidentemente que Tery no me está acusando de SER esos calificativos. Son nuestras acciones, en momentos determinados las que pueden consideradas de una u otra manera. No nosotros. No las personas. Pero tenemos mucha facilidad para juzgar personas en vez de hacerlo con los hechos o acciones. Claro que si habitualmente echamos mano de las mismas reacciones, nos acabaremos ganando el calificativo con razón. El que reacciona sosamente de forma continua, ES un soso de narices y punto.
Debo revisar mi asertividad en ciertos campos de mi vida. Sobre todo en aquellos en los que no me siento cómodo siéndolo. Deberé aprender porqué y que me impide serlo. Deberé revisar mi vanidad. Como se refleja en mi día a día? Y yo que pensaba que eso no iba conmigo!
Como hacerlo no es tema de este escrito. De hecho no tengo ni idea de cómo. Pero bueno, para eso tengo a Tery. Y según me dice… el como, no debe preocuparme. Pues vale.
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